La película de
animación Fleak es una coproducción entre Finlandia, Francia y Polonia liderada por el estudio de animación finlandés Anima Vitae, responsable de títulos infantiles como la premiada saga de
Niko.
Una
película comprometida con la salud y la protección de la infancia que pone sobre la mesa uno de los temas más difíciles de afrontar por adultos y niños, como lo es la aceptación y tratamiento de las
secuelas físicas y psíquicas de un
accidente. Relatada a través de los
ojos de un niño,
Fleak refuerza valores como la resiliencia, el amor y la importancia de la red de seguridad de tus seres queridos y la valentía necesaria para
afrontar los propios miedos.
El productor y guionista de la película,
Antti Haikala, y el director,
Jens Møller, querían profundizar en un tema que saben es delicado, una historia en la que un niño de 11 años sufre un accidente que le deja en
silla de ruedas, porque
"no existen -aseguran- muchas películas con la discapacidad como tema central en el cine infantil". Los cineastas desarrollaron una investigación que les llevó a una conclusión importante.
"Uno de nuestros guionistas, Teemu Auersalo, entrevistó a niños que han sufrido una discapacidad tras un accidente. Teemu les contó la historia de Fleak y la respuesta fue alentadora: muchos dijeron que les hubiera gustado haber tenido una referencia así cuando atravesaban momentos difíciles. Esto fue fundamental, ya que queríamos asegurarnos de que nuestra historia resultara inspiradora para personas con experiencias similares a las de Thomas".
Fleak, un ser extraño y
extraordinario, nació de la
imaginación del productor.
"Era una criatura de otra dimensión -explica Haikala- que aparecía para calmar la situación de forma divertida cada vez que discutíamos o teníamos algún otro momento difícil. Fleak vivió con nuestra familia hasta que los chicos se acercaban a la adolescencia, y llegó el momento de que el personaje imaginario se marchara".