"Un hombre de verdad”, ópera prima de
Liteo Pedregal, es una dramedia luminosa y corrosiva sobre la masculinidad contemporánea protagonizada por
Carlos Olalla, Olivia Molina y
Rosario Pardo, junto a
Natalia Dicenta,
Laura de la Uz y
Máximo Valverde.
Una crisis masculina en clave de dramedia
Guillermo (Carlos Olalla) es un
prestigioso neurocirujano de setenta años, educado en una
masculinidad tradicional y acostumbrado a que su mujer, María (Imma Sancho), se ocupe de todo en casa. La repentina muerte de su esposa le obliga
por primera vez a valerse por sí mismo y a cuestionar sus
esquemas machistas, profundamente arraigados en su educación.
En ese proceso de derrumbe y reconstrucción entran en juego
cuatro mujeres clave:
su hija Nuria (Olivia Molina), con la que mantiene una relación distante;
su vecina Ángela (Rosario Pardo); su amante Bárbara (Natalia Dicenta) y Magali (Laura de la Uz),
la asistenta cubana que irrumpe en su rutina. Ellas se convierten en el verdadero motor del cambio del protagonista, acompañándole —no sin conflictos y humor— hacia una versión más lúcida, justa e igualitaria de sí mismo: un hombre de verdad.
El elenco se completa con personajes masculinos que representan
la “pandilla” de amigos de dominó del protagonista, liderados por el macho alfa del grupo, interpretado por Máximo Valverde, que funciona como
espejo de la masculinidad de la que Guillermo intenta tomar distancia. Las
interpretaciones femeninas sostienen el
tono emocional y cómico de la película, que se mueve entre la
sátira costumbrista y el
retrato íntimo. La película aborda la crisis de identidad masculina desde un film mordaz de vocación popular. El film cambia el punto de vista clásico: son los personajes femeninos quienes articulan el relato y sostienen el arco emocional, desplazando al protagonista masculino del lugar de poder al de aprendizaje.