Semillas de Kivu, dirigida por
Néstor López y Carlos Valle y ganadora del
Premio Goya a Mejor cortometraje documental, se ha proyectado el 28 de octubre en el marco de las Naciones Unidas de Nueva York como parte de la
celebración del 25 aniversario de la Resolución 1325 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. El pase ha contado con la presencia de figuras clave por su trabajo a favor de los derechos humanos y contra la violencia sexual como
Pramila Patten.
Este evento internacional mira hacia el
futuro de la agenda sobre las mujeres, la paz y su seguridad. Su objetivo es fomentar la reflexión y el diálogo sobre la magnitud global, los factores impulsores y las consecuencias de la violencia sexual con un enfoque centrado en las supervivientes combinando prevención, protección, justicia, reintegración social y resiliencia comunitaria.
La película fue
filmada en
una de las zonas más peligrosas de la República Democrática del Congo. Narra cómo un grupo de mujeres tiene que enfrentarse a aceptar a los
bebés que han dado a luz después de ser
víctimas de varias violaciones. Esta producción española ofrece un testimonio íntimo de recuperación, aborda patrones comunes a múltiples situaciones de conflicto y contribuye a humanizar una cuestión que a menudo se limita al discurso político.