El título original, de esta película, fiel a
It's Raining Men, la canción del dúo norteamericano
The Weather Girls, expresa el sentido de una comedia flotando entre el enredo y la originalidad. La rutina entre Iris y Stephane se confiesa a un clérigo original: el fisioterapeuta. Sus estiramientos y la recomposición corporal de Iris Beaulieu se acompañan de preguntas que sacan una inquietud callada. En el proceso, vuelca frustración a través de respuestas a preguntas rutinarias que, sin intención de sonsacar intimidades, destensionan cuerpo y mente. Poco a poco, la decepción amorosa pasa del anonimato a la franqueza. Un elemento desconocido en su vida estresada emocionalmente abre las puertas a la infidelidad apetecida.
Iris es un ejemplo de cómo llevarla de manera distinta, cómo enfocar la inapetencia romántica y sexual, cómo camuflarla. El espectáculo de argucias silenciosas para mantener la garra del flirteo se mueve en doble sentido, uno más visible que otro. El juego oculto tiene dueño. Las formas se guardan en la madriguera familiar con discreción. El triunfo profesional masculino eclipsa momentos de cariño compartido. Ella acepta: primero, sumisa; luego, aliviada. Este ocultamiento recíproco, y no distinguible gracias al giro de guion estiloso, ampara una ruptura con agudeza. ¿Esta deconstrucción servirá para arreglar distanciamientos?